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SUBMARINO TIPO XIV: LA CONTINUIDAD.
El lector recordará como todos los temores del Vicealmirante Wolfgang Wegener se convirtieron en una realidad. Efectivamente, si Alemania deseaba ser una potencia de nuevo, tarde o temprano tendría que hacer frente a Inglaterra. Aunque Hitler asegurase que ningún conflicto con este país estallaría antes de 1948, lo cierto es que cuando Inglaterra declaro la guerra a Alemania todos los proyectos de rearme quedaron paralizados, entre ellos el famoso plan `Z`, destinado a devolver el poder a la marina alemana. La prioridad de construcción se otorgo a la fuerza submarina, de la cual se pensaba que seria la única oportunidad de hacer doblar las rodillas a la Royal Navy. El 8 de Septiembre de 1939 el mismo Dönitz menciona la necesidad de la contracción de unos “submarinos-depósitos”, además de submarinos cruceros, posaminas y de ataque.
La idea de construir este tipo especial de submarinos significaba la capacidad de abastecer con depósitos “invisibles” a los submarinos de ataque en las zonas de operaciones asignadas, especialmente en el Atlántico. A una fecha ya tan temprana como el 20 de Septiembre de 1934 el ‘Marinekonstruktionsamt` ya disponía de dos posibles especificaciones para la fabricación de este tipo de embarcaciones.
El lector tal vez recuerde la ingenuidad de las marinas por aquel entonces, empeñadas en dotar de grandes piezas de artillería a sus submarinos. De hecho, la marina alemana contemplaba la posibilidad de que los dos prototipos diseñados llevasen tres piezas de 105 mm además de combustible suficiente para abastecer a seis submarinos mas. En uno de los proyectos iba incluido dos tubos lanzatorpedos de tal manera que tambien pudiese ser empleado como submarino de ataque.
Estos dos proyectos parecieron desvanecerse con el paso de los años hasta el 1938, fecha en que el temor de un bloqueo británico dificultase la salida de los submarinos alemanes hacia el Atlántico. En estas fechas, el Almirante Carls llamo la atención sobre la necesidad de unas “bases flotantes” que sirviesen de apoyo a los submarinos y Kpt. Z. S. Fuerbinger, veterano del primer conflicto, propuso el empleo de “U-transportes” del mismo modo que el Almirante Carls. Nuevamente, Dönitz, en un memorandum del 23 de Mayo de 1939 estableció la utilidad de embarcaciones que sirviesen como taller y tanques a los u-boote, sobre todo teniendo en cuenta que el combustible era el factor determinante en las operaciones de estos últimos. Es significativo que la marina alemana ya por estas fechas daba por sentado que las citas entre submarinos nodrizas y submarinos de ataque se concertarían por radio desde Alemania.
Después de unos pasos administrativos mínimos y dudas en cuanto a las especificaciones finales, el 2 de Enero de 1940 Raeder aprueba la construcción basándose en un tercer diseño, mas pequeño que los del año 34. Los nuevos submarinos de abastecimiento contarían con talleres, combustible, lubricantes, provisiones, torpedos además de ayuda medica. El único armamento que mostrarían seria de tipo antiaéreo, quedando su papel reducido al aspecto defensivo.
El tipo XIV, tal y como lo conoce el lector, tuvo como base los diseños del tipo IX, algo mas corto pero de mayor ancho con el fin de aprovechar al máximo la carga de combustible. Las pruebas de arrastre decidieron la modificación de la proa pero el tipo recibió la calificación de `final` el 15 de Abril.
La primera particularidad era la capacidad de inmersión del tipo XIV. Ya que su carga era mas ligera que las municiones y el agua, se podía incrementar el empleo de acero con el fin de hacerlo mas resistente a la presión. De este modo, el tipo XIV podía sumergirse a cotas mas bajas que las de sus hermanos de ataque. Aunque conservase el puente típico de los IX, también tomo componentes prestados a los tipo VII. La variación inevitable era que el combustible de reserva, destinado a otros submarinos, iría almacenado alrededor del casco resistente a la presión.
El primer contrato con la Deutsche Werke supuso la contracción de los primeros cuatro submarinos. La puesta de quilla del U-459 tuvo lugar el 23 de Noviembre de 1940. Sin embargo, la complejidad del trabajo haría que se empleasen un promedio de diez meses en la fabricación de estos submarinos.
El aspecto de los tipo XIV seguramente recordaría a un bloque de hielo flotando, con solo una mínima parte de su estructura sobre la superficie. Con un desplazamiento de 1688 toneladas, estos submarinos tenian un radio de alcance de 12350 millas, aunque, lógicamente, podía ampliarse si el submarino decidía vivir de “si mismo”. De las 700 toneladas de combustible que transportaba unas 432 iban destinadas a otros submarinos. Los alemanes median el combustible en toneladas métricas, por lo que cincuenta de estas permitirían a un tipo VII operar en las zonas mas remotas del Caribe, o el triple de tiempo de lo que un IXB podía permanecer en esa zona. Noventa toneladas situarían a un IXC en las cercanías de Cape Town, demostrando la utilidad de estos submarinos nodriza. Sus zonas habituales eran las Bermuda, las Azores o las Islas Cabo Verde ademas de las zonas donde la vigilancia aérea era casi inexistente. Aunque el empleo de aparatos de largo alcance finalmente otorgarían la vigilancia absoluta a los aliados, en 1942 estas ‘vacas lecheras’ abastecían con normalidad al resto de sus compañeros.
Además del preciado combustible, el resto de la carga consistía en aceite lubricante y agua potable que podían ser trasvasados mediante una manga. Unido a esto, podía proporcionar piezas de respuesto, comida, munición o incluso efectuar reparaciones. Parte de su tripulación la componía un doctor y era común que un tipo XIV enviase a sus marineros a otro submarino llevándose personal herido o enfermo. También llevaron prisioneros de guerra de buques hundidos, especialmente oficiales. Esta costumbre llevo a pensar a los alemanes que oficiales de baja graduación no buscarían la promoción a rangos mas altos por miedo a acabar la guerra en un submarino alemán. Obviamente, esto resulto absurdo.
El principal problema consistía en encontrarse en la zona asignada. La capacidad aliada de descifrar los mensajes complicaba esto aun mas. Generalmente, una vez especificada la zona, ambos submarinos la recorrían en superficie hasta que se encontraban. El riesgo de un ataque aéreo hizo la emisión de radio necesaria y, finalmente, el empleo de las horas de oscuridad para el reabastecimiento, señalizando la posición mediante bengalas.
Las tareas de reabastecimiento, que merecen su propio articulo, no eran fáciles. La tripulación trabajaba hasta dieciséis horas diarias, unidos a cables de seguridad si el mar se mostraba agitado. El ritmo de trasvase de combustible era de unas treinta toneladas por hora. Estos eran algunos de los datos ofrecidos por el U-459, el primero en llevar operaciones a cabo. Es difícil pensar que el resto de su clase no pasase por las mismas dificultades. El resto de provisiones se hacia en botes de goma de seis metros de largo, cada uno con 100 o 150 kgs de provisiones. La distancia entre ambos submarinos era de unos ochenta o noventa metros, con lo cual cada viaje suponía una hora. El peligro pues, era evidente: dos submarinos en superficie, unidos por un cable de acero y una manga de combustible, con sus tripulaciones en cubierta.. un objetivo fácil para cualquier aparato enemigo.
El tipo XIV trabajo en las campañas mas decisivas de la guerra naval. Estuvo presente en la operación ‘Paukenschlag’, en el famoso Mayo negro y en le letal Bahía de Vizcaya. Aunque los datos son difíciles de confirmar, se estima que unos 500 submarinos fueron abastecidos entre Marzo de 1942 y Junio de 1944. Tal vez no sea cierto que la moral de combate de sus tripulaciones sea tan baja. Su promedio de vida se reducía a solo tres patrullas, pero el lector sabe que al resto de la U-bootwaffe le esperaba el mismo destino. Sin este tipo de submarino, muchas patrullas se hubieran visto frustradas y muchas ‘manadas’ disueltas. Aunque menos conocidos, nos gustaría que el lector recordase su propósito: proporcionar continuidad en el combate.
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